En Makro Pinturas apostamos siempre por esta materia prima, por su calidad y aspecto, pero con la conciencia de que es necesario proporcionarle los cuidados pertinentes para que su estética y durabilidad sean los mejores.

 

Es vital hacerle un mantenimiento continuo a la madera para que conserve su estética, su brillo y su color igual que el día de la compra. Para ello, se debe conservar sin polvo, sin manchas y protegido.

Para limpiar cualquier superficie de madera, la mejor solución es aplicar, con un paño, una mezcla de agua caliente y jabón neutro o suave. Es necesario secarlo bien después para que no produzca otros problemas.

5 CONSEJOS PARA CUIDAR LA MADERA

 

1. Limpia los muebles de madera todos los días

Aunque no lo veas, tus muebles acumulan suciedad todos los días por el polvo. Cuidar los muebles de madera implica limpiarlos todos los días. Si permites que se acumule la suciedad, pueden llegar a verse deslucidos y hasta se pueden formar manchas. No te va a tomar mucho tiempo pasar un trapo seco sobre las superficies para remover el polvo del día

 

2. Utiliza artículos de limpieza libres de amoníaco

Lee atentamente las etiquetas de los limpiadores para madera y asegúrate que no tengan amoniaco. Aunque sea anunciado para limpiar los muebles de madera,  a la larga, el amoníaco deteriorará el mueble, quitándole brillo y color. Te recomendamos que mejor optes por limpiadores no abrasivos.

 

3. Utiliza cera en pasta

Primero asegúrate de remover todo el polvo de tus muebles antes de proceder con la ceraLuego, aplícala de manera uniforme utilizando un trapo o manta de fibra. Si haces esto una vez por semana, tendrás muebles con su apariencia original por muchos años.

4. No coloques recipientes calientes

Primero asegúrate de remover todo el polvo de tus muebles antes de proceder con la ceraLuego, aplícala de manera uniforme utilizando un trapo o manta de fibra. Si haces esto una vez por semana, tendrás muebles con su apariencia original por muchos años.

5. Aplica un barniz especial madera

Son ideales para el interior, ya que, a la vez que resguardan la madera, permiten una limpieza periódica de la misma. En exterior, por el contrario solo son aconsejables los “especiales intemperie” o “marinos” que aguantan la humedad y el sol, aunque hay que renovarlos cada varios años.